LA CONVIVENCIA ESCOLAR
Trabajo realizado desde la Escuela Media Nº2 - Gral. Juan Madariaga -

 

El deterioro de la Institución Educativa se pone de manifiesto en lo que los sectores más conservadores califican como "falta de disciplina o desorden". Si bien afortunadamente se dejó de vivir el clima escolar que mereció los calificativos de "represivo" y "autoritario" para postular que era necesario lograr un ámbito de "convivencia" como producto de la participación de autoridades, docentes, alumnos y padres; no se puede dejar de reconocer que existe cierto candor en esta transformación, ya que si bien los adolescentes son muy estrictos con sus pares y actúan con severidad al momento de construir el "Código de Convivencia", modifican su actitud cuando ellos son quiénes deben ser sancionados.

¿Se ha privilegiado una pedagogía de la amabilidad que reduce el papel de la escuela? ¿se trata de una pedagogía "light" acorde a la época?

El concepto de "límite" y "disciplina" no puede desaparecer ya que ninguna escuela puede subsistir sin los principios de orden que concreta la disciplina.

La disciplina como conjunto de normas se establecen en grupos e instituciones, son para lograr determinados objetivos y posibilitar la convivencia entre sus miembros,  tiene el sentido de que al cumplirse da acceso a la incorporación de actitudes y hábitos que el alumno luego transferirá a su mundo de relación y trabajo. Debe ser por lo tanto, un hábito interno de cada individuo para obtener autodominio y libertad personal.

La clase no es sólo el lugar deonde se imparten enseñanzas sino también el momento oportuno para el desarrollo de valores. Esto forma parte también del proceso educativo.

Para que ese conjunto de normas sea eficaz es necesario que:

a)  sean pocas y coherentes,
b)  estén formuladas con claridad,
c)  sean conocidas y aceptadas por todos (padres, alumnos y todo el personal de la institución)
d)  se exija su cumplimiento.

Dichas normas no deben ser utilizadas como un código penal, sino que deben estimular la corrección de conductas negativas.

Teniendo en cuenta que los alumnos no cambian de un día para el otro, se debe actuar con tiempo y considerar que el profesor no es un guardián del orden sino que debe aprovechar lo cotidiano para poder corrigir actitudes negativas del alumno, sin olvidarse respetarlo como persona. Esto debe considerarse no sólo en la relación alumno-profesor, sino también entre docentes. Si bien cada docente tiene un estilo diferente, no debe ofrecer nunca una visión distorsionada de los valores de la institución, debe ser coherente con todos los que integren el lugar donde trabaja.

Para que todo lo expresado sea posible o realizable debe existir una continua y fluida comunicación y cooperación entre los integrantes de una institución. La debilidad comunicacional se expresa en la dinámica de la convivencia con comportamientos que impiden el cumplimietno de la tarea pedagógica.

Estos comportamientos se mainifiestan como:

  • Sensación de malestar emocional, falta de contacto, tensión vincular, dificultad de hablar entre todos de las situaciones que afectan a la institución.
  • Clima de agresión y malos entendidos entre los diferentes roles.
  • Estados de indiferencia, falta de afectividad y efectividad en las tareas.

Si la situación que afecta la convivencia se ha definido habrá que indagar sobre:

  • El grado de concientización del personal docente en relación a la situación problemática detectada en la escuela.
  • Revisión de las situaciones detectadas.
  • La forma en que fueron tratadas esas situaciones.

Si bien dentro de la problemática de la disciplina y la convivencia escolar no se pretende centrar sólo en los docentes la responsabilidad del comportamiento del alumno en clase, no se puede perder de vista que cuando los docentes y el personal en general de la institución actúan con competencia profesional, unidad y coherencia, los malos comportamientos se limitan a unos pocos.

Autoras:
Lete, Marilú
Mola, Elida
Saccuzzo, Graciela
Sevrain, Mirta
Pastorino, Graciela
Presler, Zulema